La Iglesia Católica devela algunos de sus secretos mejor guardados

Posted on 13 marzo, 2012

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Por Elisabetta Pique
Las actas del proceso a Galileo Galilei (1616-1633); el pergamino de 1530, con la petición de 81 lores al papa Clemente VII para que anule el matrimonio entre Enrique VIII y Catalina de Aragón, cuyo rechazo dio lugar al cisma con los anglicanos; la bula Inter cetera , también llamada “de partición”, con la que en 1493 el papa Alejandro VI determinó el futuro del Nuevo Mundo; una carta que le escribió en 1550 Miguel Angel a un obispo reclamándole que le pagaran los sueldos atrasados?
Estos tesoros de la historia y muchos más, que desde hace siglos guarda el misterioso Archivo Secreto del Vaticano, desde ayer pueden ser admirados por los comunes mortales en una extraordinaria muestra que se inauguró en los magníficos Museos Capitolinos de esta ciudad.
Titulada “Lux in arcana, el Archivo Secreto Vaticano se revela”, la exhibición no tiene precedente: es la primera vez que 100 documentos históricos salen del famoso archivo de los papas. “Nunca vi tanto interés por una muestra, aunque es lógico porque se trata de un evento único”, aseguró Umberto Broccoli, encargado de Cultura de la comuna de Roma, en una atestadísima conferencia de prensa. “Creo que cualquiera que vea la firma de Galileo Galilei se va a conmover”, agregó.
La exposición, que estará abierta al público hasta el 9 de septiembre, fue ideada en ocasión del IV centenario del Archivo Secreto Vaticano. El objetivo es explicar y contar qué es y cómo funciona el archivo de los papas y, al mismo tiempo, permitir al visitador acceder, por primera vez, a las maravillas hasta ahora guardadas en esos misteriosos 85 kilómetros lineales que tiene el organismo. Normalmente, a este sólo pueden acceder, tras un pedido específico, estudiosos e investigadores, no el público masivo. Un argentino, el cardenal Jorge Mejía, fue director del Archivo entre 1998 y 2003.

Doce siglos
Excelentemente curada y armada, con elementos multimediales -proyecciones, gráficos, videos- que ayudan a entender de qué se trata cada joya exhibida, la muestra arranca en la espectacular Sala degli Orazi e Curazi. Allí, como para entrar en tema, están las principales tipologías de documentos conservados en el archivo de los papas: diplomas, edictos, bulas y cartas, “breves” y registros papales, códices, documentos contables y actas procesales, formularios. Los documentos cubren 12 siglos de historia que van del VIII al XX, sobre papel, pergaminos, seda, cortezas, y provienen de Asia, Africa, América y Europa.
En esta primera sala puede verse, muy de cerca, la firma de Galileo Galilei, experiencia emocionante y lo más fotografiado ayer por los primeros visitantes. Galileo fue hallado culpable por el Santo Oficio de haber apoyado las teorías copernicanas de que la Tierra gira alrededor del Sol, consideradas heréticas por la Iglesia. Es suya la famosa frase ” eppur si muove “.
En la misma sala llaman la atención el Edicto de Worms, de Carlos V contra Martin Lutero, el padre del protestantismo, por hereje; o una “breve” de Clemente VIII, de 1603, en quechua, la lengua oficial inca, que reconoce la institución de una confraternidad en el Cuzco.
La muestra continúa en el Palazzo dei Conservatori, donde pueden verse otras siete secciones magníficas, dedicadas a temas específicos. Entre ellas, impacta una titulada “El secreto del cónclave”, que exhibe documentos que cuentan la evolución histórica de la famosa asamblea reservada solamente a los cardenales para la elección de un nuevo papa. Y otra, interesantísima, llamada “Santas, reinas y cortesanas”, que muestra escritos que tienen que ver con mujeres célebres. Allí hay una carta de “la hija del papa”, Lucrecia Borgia, escrita el 10 de junio de 1494 a su padre, Alejandro VI; la última epístola de María Estuardo a Sixto V, y un mensaje escrito desde la cárcel, en 1793, por María Antonieta de Francia.
Aunque puede contemplarse mucho más en “Lux in arcana”, es una iniciativa sin precedente. La entrada cuesta 12 euros y definitivamente vale la pena.
LA NACION

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