Las redes sociales transforman el debate político norteamericano

Posted on 13 abril, 2012

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Por Rafael Mathus Ruiz
Primero fue la radio. Luego, la televisión. Ahora, Internet, y dos de sus hijos predilectos: Facebook y Twitter.
Junto al presidente Barack Obama, y al contendiente republicano que logre alzarse con la candidatura de su partido, las elecciones presidenciales del año próximo tendrán como protagonistas a las redes sociales, que a pesar de su juventud comienzan a tener un papel cada vez más relevante en la arena política global.
Facebook y Twitter ya cambiaron las conversaciones políticas, además de aportar lo suyo a las revueltas de la “primavera árabe”.
En la era de la diplomacia digital, el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene cuentas de Twitter en farsi, árabe y ruso, entre otros idiomas. Dos congresistas, uno demócrata y uno republicano, debieron renunciar a sus bancas luego de que salieran a la luz fotos suyas semidesnudos enviadas por Twitter. Y Facebook recibió a políticos en su sede, entre ellos el propio Obama, para que discutieran temas con la gente a través de su sitio.
Ahora, en otra señal del creciente vínculo entre las redes sociales y la política, Facebook formó un “comité de acción política”, o PAC, según sus siglas en inglés. Los PAC son organizaciones que recaudan dinero para hacer contribuciones a un candidato o un partido político.
“Facebook PAC permitirá a nuestros empleados hacer oír sus opiniones en el proceso político mediante el apoyo a candidatos que compartan nuestros objetivos de promover el valor de la innovación en nuestra economía, mientras damos poder a las personas para hacer que el mundo sea más abierto e interconectado”, señaló la empresa.
Para Juan Carlos Hidalgo, analista político del Instituto Cato, un centro de investigaciones conservador, es lógico que Facebook se una al resto de las corporaciones que vuelcan recursos a la política. La empresa nacida en los dormitorios de Harvard, que, según su cofundador Mark Zuckerberg busca crear un mundo más abierto y conectado, comenzó a sentir un creciente escrutinio de la mano de su exponencial crecimiento. En ese contexto, Washington puso mayor atención a dos temas: las preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios y si Facebook es o no un monopolio.
Esta última acusación recayó sobre otro ícono de Silicon Valley, Google, que ya tiene su propio PAC y que la semana pasada auspició uno de los debates republicanos. Google desplegó además un notable esfuerzo de lobby en Washington. Facebook lo siguió en ese camino.
Pero Hidalgo destacó la creciente influencia de las redes sociales en la arena política por lo que hacen y lo que ofrecen en el espacio que gobiernan, además de por el uso de sus recursos. Ese espacio será crucial en las elecciones presidenciales de 2012, y es un lugar que Obama ha sabido explotar mejor que nadie, incluidos sus rivales republicanos. Además, es un espacio que será determinante, sobre todo para atraer al electorado joven, cuyo voto en 2008 favoreció a los demócratas.
“Va a ser la primera elección en la que Twitter va a tener un papel protagónico. Y Facebook también”, destacó Hidalgo, para quien esta irrupción tiene un elemento a favor. Facebook y, en particular, Twitter aportan más voces a la discusión y agilizan la verificación de las declaraciones de los políticos. “Lo vemos en los debates de los candidatos republicanos. Al segundo de que alguno dijo algo ya hay reacciones en Twitter sobre si lo que dijo es cierto o no. Antes había que esperar al diario del día siguiente. Es una presión nueva”, señaló. El riesgo, continuó, es que al no existir en las redes sociales un “filtro”, no hay cómo cerciorarse de que lo que uno lee allí es verdadero.
La influencia existe porque los votantes están allí. Dos datos dan una idea del fenómeno y de las diferencias respecto de hace cuatro años: sólo el correo electrónico y los motores de búsqueda, como Google, Yahoo o Bing, son visitados con más frecuencia que las redes sociales en Internet; dos de cada tres adultos que navegan en la Red, o un 65% de los norteamericanos, visitan sitios de redes sociales, contra un 29% en 2008, según una encuesta del Centro de Investigaciones Pew.
Aunque las redes sociales están más extendidas entre los jóvenes, el estudio de Pew reveló que una de cada tres personas de 65 años o más usa alguno de estos sitios, algo que le ofrece a un político la posibilidad de llegar a gente de todas las edades.

Perfil digital
Consciente de estos números, el equipo de Obama explotó como nadie el perfil digital del mandatario. En abril, el presidente participó del primer encuentro del estilo “cabildo abierto” en Facebook, un hito en el vínculo de la política con las redes sociales y, también, en el de la empresa de Palo Alto con la Casa Blanca.
El mandatario repitió la experiencia del “cabildo abierto digital” en Twitter y en LinkedIn, la red social para profesionales. Así, profundizó las distancias en el terreno digital con sus rivales, a quienes, por ejemplo, supera ampliamente en cantidad de “amigos” en Facebook: Obama cuenta con más de 23 millones de seguidores, mientras que Mitt Romney tiene menos de 1,2 millones, y Rick Perry, que lidera los sondeos entre los aspirantes republicanos, suma poco más de 165.000. Los tres tienen algo en común: su número de seguidores, como los de cualquier figura pública, cambian minuto a minuto.
Fuera de las fronteras de Estados Unidos, Twitter y Facebook aportaron lo suyo para facilitar los cambios que arreciaron en el mundo árabe este año. La semana pasada, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Obama recordó el papel de las redes sociales en las revueltas populares que acabaron con dictaduras de décadas, y afirmó: “La tecnología está poniendo el poder en las manos de la gente”. Un poder del cual las empresas que proveen esa tecnología son cada vez más conscientes.

FRUSTRAN UN ATENTADO EN EE.UU.
Las autoridades de Estados Unidos arrestaron ayer, muy cerca de Boston, a un ciudadano norteamericano acusado de conspirar para atentar contra el Pentagono y el Capitolio con un avión a control remoto cargado de explosivos C-4. Rezwan Ferdaus, de 26 años, también fue acusado de intentar proveer apoyo material y recursos a la organización terrorista Al-Qaeda para realizar ataques contra soldados norteamericanos en el extranjero, informó la oficina del fiscal de Massachusetts en un comunicado. Ningún ciudadano estuvo en peligro por los explosivos, que fueron controlados por agentes encubiertos del FBI, añadió el comunicado.
LA NACION

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