Indian Power enhebró su tercera Copa UTTA, y “se rompió el caño de gente” en un tarde inolvidable

Posted on 24 abril, 2012

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Por Pablo F. Gallo
La Copa UTTA Río Cuarto apuntó un hito memorable en su paso por el “Imperio”, brindando una fiesta popular impresionante, cuya convocatoria… debería ser la envidia de los máximos capitalinos o del Bosque, incapaces en la actualidad de convocar un marco semejante.
En la avioneta de juguete que nos llevó desde el Aeroparque Metropolitano al Aeropuerto de Las Higueras, en las afueras de la ciudad cordobesa, fuimos hablando de fútbol con el crack Luciano Zylber, y demostrándonos con el canalla nuestra extrema pasión antileprosa y antitripera, respectivamente. Mi nene Tomás miraba extasiado por la ventanilla, y el paso por un espeso banco de nubes produjo un breve momento de zozobra, disimulado por los chistes del Negro Sarachi.
Una vez en Río IV, un micro nos trasladó al hipódromo, y en ese viajecito dialogamos con el “Tordo” López Oliva, incansable con sus encuestas, con su fe, con su búsqueda de soluciones para la problemática general del caballo.
Ya en coqueto circo, cuyas instalaciones lucían impecables, me topé de movida con el “Chivo” Bertucci, quien promocionaba su gran subasta del lunes 30 y la extraordinaria jornada del 1º de mayo en el Belgrano Cabrera Jockey Club, con la Polla Clásica de la que surgió Candy Ride. Y al rato nomás apareció Lorenzo Castro, el popular “Millón”, con su cariño de siempre. “El 29 remato en Tornquist, el 1º de Cabrera y el 6 de mayo en Lamarque, espero que vengan a Cabrera con la gente de La Verde, ya sabés que ustedes tienen todo pago y para mí son invitados de honor”, me batió el queridísimo “Yatasto”, el Nº1 del país.
En eso sale del Cuarto de Jockeys el “Justiciero” Armando Glades, de efectividad asombrosa cuando me datea en estos eventos provinciales. “Este no es Candy Ride, pero para una carrerita así le sobra”, me cantó el piloto. Y al rato, con mi pibe Toti, posábamos en la foto de Armandito, un zaino de Almafuerte que arriba dejó a Franquito en el pagarían de una concertada de 800 metros.
Tras la ceremonia del pesaje, me fundí en un interminable abrazo con el colega y amigo Daniel García (Danisaby), auténtico “Puntal” del periodismo mediterráneo. No nos veíamos desde un par de décadas atrás, recordamos aquel Congreso Sudamericano de Cronistas Hípicos realizado en La Plata, evocamos a Tripleerre Rosende, y en 15’ minutos comprobamos que la verdadera amistad no tiene tiempos ni distancias. Nos llamaron al almuerzo, y Dani siguió con el relato de las competencias, una de sus actuales ocupaciones.
El escenario se poblaba cada vez más y empezaron los desfiles para la elección de la Reina del Turf. De nuevo tuve el privilegio de integrar el jurado, esta vez en compañía de Marcelo Durán, José Nelson (Secretario de la CC de San Isidro), Carlos Farina (Presidente del JC Río Cuarto), Juan Rocha (titular del JC Córdoba), John Fulton –con más pinta que Sinatra, confesó extrañar el Face de TAG-, la Reina del Carnaval de Río IV y Laura “Lula” Ficco (Directora del Ministerio de Desarrollo Social de la Pcia. de Córdoba).
En la conducción, la magia del fenomenal Diego Romero atrapó a la multitud, y con la belleza de Deborah Bello –una diosa de la simpatía- armaron la yunta perfecta para regocijo de veteranos, adolescentes y pequeños, quienes recibieron cientos de remeras de UTTA-OSPAT arrojadas al aire por los locutores.
Entre pasada y pasada hubo espacio para una escapadita, junto al pingo de Martín Bijio fichamos de firme a Nutter en una de 1400 y el alazán del stud “Los Raro”, por media cancha, fue imparable de los 250 a la raya, sellando en 1’24”3/5 su pasaporte a las luces. Martín estaba con un licenciado en sistemas informáticos que en la comida del mediodía confesaba “no saber nada de carreras”, pero en el arranque del Grand Reward gritó como un marrano.
La paridad de la divas hizo dura la coronación de la Reina del Turf, y después de una reñida votación que incluyó una lección de baile chamamecero por parte del autor de estas líneas, la rubia Micaela Galíndez, con el Nº4 en el mandil, se subió a la cúspide del podio, escoltada por las princesas Virginia Romero (Nº2) y Florencia Martel (Nº10). Había jugado la trifecta 3-5-10 y no agarré chapa, aunque con el consuelo de errar el saque en una contienda demasiado chiva en la impresión.
Enseguida, en el momento más emotivo de la reunión, se emitieron imágenes del documental “En el lugar del otro”, con la acción solidaria desarrollada el día sábado en el Centro de Equinoterapia del Hipódromo de Río IV, fundado y presidido por la Profesora Miriam Álvarez, una morocha todo corazón que sostiene una obra digna de elogio.
“En el lugar del otro no es una marca, una pancarta ni un slogan, es una filosofía”, señaló Marcelo Durán. Y la pintora Florencia Ratto, ya reconocida mundialmente por sus óleos, relató su experiencia de 24 horas antes, cuando concibió un lienzo junto a los niños con capacidades diferentes: “Fue algo único, yo sólo hice el bosquejo y los chicos fueron pintando todo. Sin dudas, es lo más importante que me pasó en mi trayectoria profesional. Me voy de acá con el espíritu lleno, porque los chicos me aportaron a mí”.
El “Tordo” Felice, conmovido por la marea humana que no terminaba nunca de incrementarse, agradeció a Río IV y reconoció el esfuerzo de sus autoridades hípicas y municipales. “Seguimos trabajando en la percepción solidaria de las diferencias, para construir un futuro mejor con igualdad de oportunidades para todos”, resumió el campeón del mundo. Y había que estar ahí para sentir la sincera retribución del público local, mientras el caudal enternecedor del acto aumentaba sus pulsaciones.
“Se rompió el caño de gente”, tiró Dieguito Romero. Y era así nomás, porque costaba entender de dónde seguían saliendo tantas personas. Entonces subieron al escenario “Kojak” Durán y el marplatense Diego Notario para subastar esa pintura prodigiosa, mitad de la santafesina Ratto y mitad de los purretes. Fue la puja del alma entre John Fulton, Joe Nelson, la barra del JC Córdoba, algunos particulares y el “Gringo” Grimaldi en comisión; éste se llevó por $ 10.500 la obra para La Francia, y dicha suma fue donada de inmediato a la Escuela de Equinoterapia. Miriam Álavez lloraba. Lloraba, quebrada por tanta solidaridad desinteresada, y esas lágrimas regadas de sentimiento nos iban contagiando uno a uno, subrayándonos una vez más el inmenso valor de las cosas simples.
El atardecer ya se tornaba crepúsculo y llegó el turno del Clásico Copa UTTA (1400 mts., $ $ 77.500). En la redonda nos encontramos con “Pepe” Moncada (Santa Fe), Aldo Cuccarolo y Serrita (Rosario), Nicolás Alcalde (Revista Palermo), la barra de UTTA encabezada por Gisel Picca y Pablito Fantini, Guillermo Taborda (contento por el triunfo de Gimnasia), Marito Di Salvatore y su equipo de la TV de San Isidro, el “Gordo” Duprat con sus cámaras espaciales, los patrones del Haras La Leyenda, Roberto “Lole” Quinteros y otros escribas de diferentes provincias.
Chicago Plus tomó la vanguardia, perseguido por el mulato Por Amistad, Larsen, Vitaminado –estiradito…-, Grand Tabiano y Bungling Boy. En pleno epílogo de la curva, al Alpha Plus se le agotaban los cartuchos, Grand Tabiano crecía por segunda línea, Bungling Boy procuraba contactarlos a costa de muchas divisas, Vitaminado no lograba ilusionar a sus adeptos, e Indian Power comenzaba a ganar terreno.
En el derecho, la resistencia del líder fue efímera, y Grand Tabiano lo relegó con facilidad. Pero Indian Power ($ 7.50), exprimido por el “Choli” Gómez, traía abiertito un vigor indomable, y de los 250 al espejo estiró cómodas ventajas en crono de 1’23”52/100 para la pista normal. A 3 cuerpos, 1 y 2, Grand Tabiano, After Tax, Bungling Boy, Chicago Plus y Plenihalo completaron el marcador. A las decepciones de Vitaminado y Bungling Boy les sumamos la del tordillo Bien Toi, seguramente perjudicado por el trazado, pues accionó de lado a lado a tiro de cañón.
“Este no corre nada, nada corre…!!!”, gritaba eufórico el propietario de Indian Power. Y no era para menos. A los 6 años, el pensionista de Marcelo Carezzana conseguía su tercera Copa UTTA, agregándola a las levantadas en 2009 en Córdoba Capital y en 2011 en Río IV. Por constancia, calidad y vigencia, el vástago de Mutakddim se convierte así en una suerte de símbolo de este genuino Certamen Federal.
“Esta copa es fabulosa, acá y en muchos lugares del Interior nos preparamos esperándola, tuvimos la suerte de ganarla en Córdoba y ahora dos veces acá con este caballo, que es muy noble y nos sigue dando satisfacciones”, indicó el compositor del héroe. El podio era apoteótico, y Sebacrow –con las chapas puestas…- afirmaba que el vencedor era “lo mejor del paseo”.
Caía el ocaso y el recital de “La Fiesta” clausuraba la “ídem”, una de las más lindas que me tocó presenciar. Y al cabo emprendimos el regreso colmados de turf, de vivencias bellísimas. Acaso en parte sorprendidos por ese hipódromo repleto, donde las colas para apostar se repetían en las ventanillas y en los palcos de remate, donde era imposible hallar lugares libres en las tribunas; y a la salida, la desconcentración en las playas de estacionamiento mostraba un movimiento que hace rato no veíamos.
La aeronave de vuelta surcó el cielo en un anochecer perfecto, desprovisto de cualquier ráfaga, apacible e ideal para volar. También para abrir las gateras de la imaginación y pensar, muy seriamente, en la negativa de La Plata al simulcasting de la Copa UTTA.
Los siniestros de los Eucaliptos, esa banda virtual de la que debería poner distancia Jorge Rodríguez (Lotería de la Provincia de Bs. As.) para definir si está con Dios o con el diablo, volvió a quedar en offside con su reiterado desprecio a una realización magnífica en favor de la hípica provinciana. Eligen Tandil o Azul, en virtud de justificar los oscuros destinos del subsidio bonaerense con discursos que a esta altura no le caben a nadie, y ya agarraron la calculadora para proyectar cómo sostener su statu-quo a futuro, aterrorizados por el congelamiento de la cuota mensual de la provincia.
Por contraposición de espíritu, de objetivos y de compromiso social, es momento de replantearnos algunas cuestiones, modificadas en su realidad por el devenir de los acontecimientos, máxime por el progresivo descrédito de esa desgastada cúpula sureña, ensimismada en perjudicar el resurgimiento global de la hípica argentina en aras de mezquinos intereses particulares.
¿Amerita el triste presente del Hipódromo de La Plata recibir el simulcasting de la Copa UTTA? ¿Quién le estaría haciendo un favor a quién en este mapa revolucionado por un Interior que se pone de pie y quiere decirle “basta” a la perversidad de tantas décadas?
TODO A GANADOR

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