Harbor Song pasó de largo

Posted on 15 mayo, 2012

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Por Juan Raúl Moncada
Cuenta regresiva ahora para la llegada de la Copa Unión de Trabajadores del Turf y Afines a nuestro hipódromo de Las Flores; tras lo vivido ayer en Tandil, la próxima cita será el 3 de junio en Santa Fe.
Es una gran realidad que la serie Utta se ha metido muy dentro en el sentimiento del amante del turf que reside en el interior, ayer en un muy buen puesto hipódromo de Tandil se pudo ver en los rostros la importancia y la trascendencia de todo esto, no solamente de los profesionales y propietarios, que en definitiva son parte interesada, ya que la carrera seduce por su muy buen premio; si no por el público en general que desde hace un tiempo palpitaba la prueba que por tercer año llegaba al hipódromo más antiguo del país, aún trepidaba en la gente el fenomenal triunfo de Grant León en noviembre de 2009, un caballo que por esas épocas parecía estar de vuelta, que luego fue a La Plata y ganó un clásico en la tarde del Dardo Rocha y que ayer nuevamente estuvo en la cancha y fue gran protagonista al llegar tercero; o lo que fue la carrera del año pasado, en setiembre, cuando El Mas Andaluz ganó a lo crack en lo que fue sin dudas la mejor tarde de turf desde la reapertura en este hipódromo con el cierre de lujo y un escenario desbordado de público.

La carrera
Se demoró bastante el ingreso de los participantes con números altos y los que largaban de los palos debieron esperar un algo rato en gateras, finalmente cuando ingresó Fila Road se largó en una pista que se encontraba pesada. César Huerta con el amplio favorito Gameiro salió como en una cuadrera y en pocos metros ya había cortado luz sobre sus rivales; por dentro corría Gran Elit y a su lateral derecho Harbor Song con Marcelo Luna que había largado bien y accionaba cómodo en ese lugar; más atrás un lote que poco a poco se iba desgranando hasta Thunder Champ que cerraba la marcha.
Siempre es bueno venir adelante en el barro y por eso Alfredo Alegre movió a Gran Elit, cuando pasaron por el palo de los 1.100 metros estaba al frente, César Huerta en buena acción se quedó quietito a sabiendas que la carrera era larga, se sumó Harbor Song y desde atrás se arrimaban unos cuantos, entre otros el veterano Grant León.
Giraron el codo y Gran Elit mandaba pero muy controlado por el favorito y también por Harbor Son con varios caballos que ya buscaban acomodarse y varios jinetes eligiendo el lado exterior de la pista donde la cancha estaba mas liviana- regalando un valioso terreno.
Desembocaron en la recta final y el puntero dijo basta finalizó decimocuarto a casi 40 cuerpos-, pasando a dominar Gameiro con Huerta, a la vez que Alfredo Luna comenzaba a buscar el exterior para hacer correr a su caballo. A 300 metros del disco los gritos de la mayoría le daban la derecha a la gente del stud Choloe las sedas de Mad Speed -ganador de tres Utta- porque el hijo de Grand Slam dominaba a voluntad y parecía no perder más.
En los 200 había luz entre el favorito y el resto, pero por afuera Luna ya había lanzado a Harbor Song, que en poco metros comenzó a descontar mucho terreno, encontrándose con dos factores que a la postre fueron decisivos; el cansancio de Gameiro y los metros que ahora otorgaba porque de los palos venía para afuera buscando la parte más liviana, pero en un fragmento de la carrera donde no había para regalar nada; por contrapartida Luna que comenzó a abrirse en los 500, cuando su caballo aún venía sin exigir, se encontró a la hora de la verdad con un Harbor Song entero y por el mejor sector de la cancha.
Cuando aún había luz entre un Gameiro que cruzaba para afuera cansado y el caballo del stud María Clara de Azul que venía entero, se veía que el final era para el vástago de Sultry Song, fue tal la diferencia de “furias” en los metros finales, que el caballo de Luna emparejó sin castigar y pasó a ganar con mucha comodidad más allá que la ventaja fue de solo medio cuerpo.
Muy buena tarea de Alfredo Luna que mostró ser un amplio conocedor del terreno y también de su conducido que ganando una carrera trascendente con una absoluta comodidad, como si se tratara de cualquier final; por su parte fue noble la entrega de Gameiro, que no tuvo un desarrollo favorable, más allá que su jinete César Huerta acertó en la primera parte, al quedarse quieto y esperar la recta, pero no lo hizo bien cuando tuvo que definir, buscando para afuera cuando quedaba muy poco y las fuerzas del Grand Slam escaseaban.
EL LITORAL