Los sentimientos reales de Dr. House

Posted on 26 julio, 2012

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Por Sandra De La Fuente
“El personaje de Dr House me dio la suficiente confianza en mí mismo como para tratar de hacer lo que siempre quise pero no me atrevía: dedicarme a la música”, responde vía mail el actor y ahora músico Hugh Laurie poco antes de llegar a Buenos Aires para presentar su disco Let them Talk , en el Luna Park.
Aunque dejó atrás las grabaciones de Dr. House , Laurie no esperó a que las pulsaciones de semejante vértigo bajaran para emprender una carrera dentro del mundo de la música. La fama de House sigue manejando la agenda del músico, al punto que, todavía hoy, confiesa, tiene poco tiempo para disfrutar del otro universo que, día a día descubre, existe más allá de la actuación. Con humildad, acepta que estos son sus primeros pasos en el mundo de la música. Es esa misma humildad la que lo hace responder pacientemente a cualquier pregunta relacionada con su personaje. Sabe que House seguirá siendo todavía tema de cualquier entrevista y que lo ayuda a atraer público diverso, tal vez un público que jamás escuchó blues.
¿Dirías que “Dr House” fue el catalizador del Laurie músico? No, el catalizador fue, en todo caso, la compañía de discos. Un señor inglés, Conrad Withey, de Warners. Se me acercó un día, se sentó a mi lado, me trajo una taza de té y me preguntó si quería hacerlo. Y yo acepté aun pensando en que el pobre hombre era un loco peligroso que no se daba cuenta de lo mal que podía salirnos todo.
¿Empezaste a tocar para el público recién en la serie? De algún modo sí. Siempre fui muy tímido para tocar delante de otros. Canté en comedias musicales, pero eso no puede compararse con plantarse a cantar en un escenario, cantar desde el fondo del corazón es algo muy distinto de eso.
El título del disco, “Let them Talk” (Dejá que hablen) sugiere que te lanzaste un poco a la defensiva. ¿Estás conforme con los comentarios que fueron apareciendo sobre el disco, sobre tu nuevo rol? Let them Talk es una canción preciosa, grabada, en principio, por James Booker. La adoro porque, entre otras cosas, habla de que el desafío de amar, a una persona o a la música, obliga a despreocuparse por el qué dirán. Pero para ser sincero, no sé si puedo desentenderme completamente del qué dirán. La verdad es que todavía no sé lo que piensa la gente de este disco, porque hasta el momento fui evitando leer los comentarios.
El disco es un gran tributo al blues más clásico. ¿Es el paso anterior a un disco más personal, menos genérico? No estoy seguro de cuál será el próximo paso, pero sí sé que no haría una segunda versión de esto mismo. Me gustaría alcanzar un sonido y un sentimiento diferente.
Después de éste, ¿te sentís en condiciones de hacer un disco solista? No creo tener la técnica, la capacidad, para hacerlo. Pero lo que sí tengo es la determinación de trabajar fuerte en el instrumento para, tal vez, algún día, sentirme capaz de salir a grabar un disco solista.
En alguna entrevista dijiste que tu relación con el estudio del piano fue complicada, que odiabas la ejercitación y el repertorio clásico que te hacían tocar. ¿Seguís enojado con la música clásica? No, para nada. Escucho muchísima música clásica. Lo que pasa es que ese fue un muy mal comienzo, al menos para mí. Odié el modo en que me enseñaban, y todavía no sé leer una nota en el pentagrama.
Sos actor, músico y escritor. ¿Qué libros leés, qué cine ves, qué música escuchás? Te diría que lo único que he leído durante estos últimos ocho años fueron guiones. Pero antes de meterme en la vorágine de la serie, leía mucho. Estoy leyendo –y amando-la última colección de ensayos de Christopher Hitchens. Respecto del cine, disfruto casi de todo; como con la música, si está hecho con dedicación e inteligencia. Últimamente estoy escuchando mucho a Jimmy Witherspoon. Es maravilloso.
House no era un psicópata perfecto. Tenía una capacidad emocional que surgía muy naturalmente en la música. ¿Quién tomó la decisión de que Gregory House mostrara esa afición? ¿Fue idea tuya? Fue en conjunto. El equipo sabía que yo podía tocar un poco, y yo propuse ciertos momentos y temas con los que House expresase algo de sus reales sentimientos.
¿No creés que House habría sido un médico más eficiente si no hubiera sido el psicópata que era o, por el contrario, te parece que esa clase de genio es incompatible con una personalidad más llevadera? Es difícil de responder. Por un lado, tiendo a pensar que si hubiera sido una persona más solidaria habría colaborado de manera más eficiente con sus colegas. Por el otro, me imagino que, enredado en los problemas de los otros, distraído en los asuntos de los demás, habría fallado en la búsqueda del diagnóstico preciso.
CLARIN

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