Más gente pide empleo vía redes sociales

Posted on 16 agosto, 2012

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Fernando Massa
Nunca se imaginó que lo conseguiría a través de Facebook . Sí por alguna recomendación, un amigo, un contacto. Hacía dos años que Diego Marcatelli, de 31, no tenía un trabajo fijo. Mientras tanto, se las arreglaba con uno temporario de eventos infantiles. Había tirado currículums en distintos negocios de San Nicolás sin respuesta. “Te vamos a llamar, nos vamos a comunicar con vos”, le decían, pero nunca le llegó nada.
A Germán De Bonis lo conocía de unas charlas que éste había dado en una ONG. Y, como le gustó lo que habló, lo agregó en Facebook . Y un día esa amistad virtual se activó: navegando por la red social se enteró de la existencia de un grupo creado justamente por Germán, CunsuEmpleos, donde subían las ofertas y demandas laborales de la zona. Con un sólo clic, Diego ya era miembro del grupo. Lo chequeaba a diario. Se necesita un mozo, un supervisor, un repositor. Y al mes, encontró algo que le interesaba: asesores de venta. Voy a probar se dijo. Contactó a Germán que le pasó la página a donde enviar ese currículum, y a pocos días ya tenía una entrevista. De 90 postulantes quedaron tres: Diego fue uno de ellos. Y hace una semana que ya está trabajando.
Es cierto que las búsquedas de empleo a través de las redes sociales no siempre tienen este final deseado. A veces son gritos que parecen quedar flotando en un muro de Facebook sin respuesta alguna, o un pedido que se multiplica a fuerza de retweets pero que nunca vuelve con una solución a mano. Pero, sin duda, es algo que se ve cada vez más en redes sociales como Twitter y Facebook, redes que justamente no tienen fines profesionales como sí LinkedIn o los portales de empleos.
Alejandro Melamed, doctor en ciencias económicas y autor de Empresas + Humanas, opina que este uso de las redes sociales es un mecanismo que cada vez se está imponiendo más. “Sirven como caminos alternativos y cada vez más compañías también lo están utilizando. Brindan más practicidad, acortan caminos y permiten conectarse con más gente”, dice.
Este combo de celeridad, cercanía y conexión inmediata con cualquier lugar del mundo tiene, sin embargo, otras cuestiones a las que atender. “Lo que hay que tener en cuenta a su vez -dice Melamed- es que todo lo que publicamos en la Web es público. Y probablemente esa persona que nos entreviste ya conozca todo sobre nosotros. Pero también es importante saber que, si no figuramos, no existimos.”
Para Dolores Rueda, fundadora y directora de la consultora en empleos y gestión de recursos humanos Dolores Rueda Selectores, donde reciben por día unas cien postulaciones, la principal función de las redes sociales en materia laboral se resume en la siguiente ecuación: llegar a más gente en menor tiempo. Algo que no sólo es ventajoso para las empresas a la hora del reclutamiento, sino también para el candidato.
“Nosotros posteamos todas las búsquedas del mercado, no sólo las de la empresa. Y todos los que me siguen en Twitter pueden tener a mano esas búsquedas. Además, hace 20 años tenías que pelear más para llegar al dueño de una consultora. Hoy estás a un tweet”, dice Rueda, quien se encarga de manejar personalmente el Twitter de la consultora. Y pone otro ejemplo: antes, quien llamaba a las oficinas después de horario seguramente era atendido por un contestador automático. Hoy, si dan con ella online, la pueden consultar directamente a través de las redes sociales más allá del horario de oficina.

Riesgo de engaños
Ante la consulta en el Facebook de LA NACION respecto de si los lectores habían buscado empleo vía redes sociales, Cecilia Ferro trajo a colación algo que se repetía en distintos comentarios: la informalidad de estas dos redes sociales. “En una primera instancia -escribió-, me parecen vías muy informales para buscar trabajo. Como parte de la familia de los medios, es innegable que las redes sociales repercuten lo que pasa afuera, del otro lado de la pantalla. Pero también es claro que por su gratuidad e instantaneidad dan más lugar al engaño.”
En ese sentido, Dolores Rueda destaca a LinkedIn como la red ideal para las búsquedas laborales. “Lo mejor es la posibilidad de búsqueda de perfiles y el contacto con ese perfil que estás buscando. Es una herramienta de trabajo online, dinámica que tiende a reemplazar al CV. La contra es que yo no me pongo a leer LinkedIn, si no que tenés que saber qué buscar”, dice.
Matías Ghidini, gerente general de la consultora en recursos humanos Ghidini Rodil, señala que de marzo a hoy la demanda laboral ha sido decreciente, algo que no quita que más gente se esté volcando a las búsquedas a través de las redes sociales. El también pone el acento en diferenciar lo que es una red profesional, como LinkedIn, de una red social. “Con Facebook o cualquier red social el problema no es la herramienta sino cómo se la utiliza. La herramienta per se no es mala. Pero en el fondo Facebook te sirve como comunicación, pero no como reclutamiento.”
Aunque Facebook tiene sus excepciones, como la mencionada CunsuEmpleos o como la herramienta que ofrece el sitio de empleos Zona Jobs en esa red social, Zona Jobs Professional, que permite tener un perfil profesional distinto del personal. Tal vez una buena solución para aquellos que no quieren mezclar las cosas a la hora de la búsqueda laboral en Internet.
LA NACION

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