Usina de ideas

Posted on 1 octubre, 2012

0


Por Cecilia Valleboni
Los creadores de las principales redes sociales no sólo salieron de grandes casas de estudio, como Stanford, UCLA o Harvard, sino que, además, allí idearon la mayoría de sus proyectos. Algunos vistieron toga y birrete, otros abandonaron la cursada para seguir su emprendimiento. Pero no sólo se trata de excelencia académica. La clave también está en la red de contactos: el compañero o profesor que mañana puede convertirse en inversor o socio.
Así fue desde un cuarto del campus de la Universidad de Harvard que Mark Elliot Zuckerberg se convirtió en el joven más influyente del mundo de la tecnología, según la revista Vanity Fair. En 2004 abandonó la carrera para mudarse a Silicon Valley, pero fue en la universidad donde consiguió los contactos: con ellos armó una comunidad virtual de alumnos, que sería el gérmen de Facebook, que lo convirtió en el millonario más joven en el ranking de la revista Forbes, con una fortuna de u$s 13.500 millones. Sin embargo, no fue el único emprendimiento de Zuckerberg: creó también Synapse Media Player, un software que predecía canciones basadas en las preferencias del usuario; Coursematch, un sitio para que los estudiantes vieran la lista de compañeros de su clase; y Facemash, un calificador de sitios web.
Trip Adler también desarrolló su emprendimiento -la plataforma editorial Scribd- durante sus años de estudio de Ciencias Biofísicas, en Harvard. Fue una conversación telefónica con su padre sobre las dificultades que se presentan a la hora de publicar papers académicos que inspiró la idea. Pero para lanzar su proyecto en 2007, en conjunto con sus compañeros Jared Friedman y Tikhon Bernstam, Adler pudo contar con la ayuda de Y Combinator, un fondo de capital semilla asociado con su universidad, que le u$s 12.000.

De MySpace a Twitter
Tom Anderson, en cambio, esperó a recibirse de licenciado en Artes de la Retórica y terminar una maestría en Crítica Cinematográfica en la Universidad de California, antes de fundar MySpace, junto con Chris DeWolfe. El sitio de networking musical fue adquirido por News Corp por u$s 580 millones y, recientemente, por la firma Specific Media por u$s 35 millones.
Por su parte, Jack Dorsey, el creador de Twitter, pasó por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Missouri y por la de Nueva York, pero abandonó y se mudó a San Francisco. Quería copiar el modelo de la empresa en la que había trabajado, donde taxistas y conductores de ambulancias se comunicaban a través de mensajes cortos, y aplicarlo entre su grupo de amigos. Así, nació Twitter, la red que superó los 250 millones de usuarios.
Para el fundador de LinkedIn la universidad fue algo posterior. Reid Hoffman ocupó la vicepresidencia Ejecutiva de PayPal. Tras vender la compañía a eBay por u$s 1.500 millones, se graduó en la universidad estadounidense de Stanford, con el título de Bachelor of Science (BS) y sumó una maestría en Filosofía, por la británica de Oxford. Con la experiencia académica y el dinero de la venta de PayPal se instaló en Silicon Valley para fundar la red para profesionales más reconocida del mundo.
Jonathan Abrams fue premiado, en 2008, como “The Pioneer Social” por la revista Vanity Fair. ¿La razón? Creó la red social Friendster, considerada el sitio que le puso el nombre a estas comunidades virtuales. Al terminar su licenciatura con honores en Ciencias de la Comunicación, en la Universidad de McMaster (Canadá), Abrams y su amigo Cris Emmanuel crearon un sitio en el que las personas se pudieran relacionar con sus amigos y conocidos. Creada en 2002, la red pasó los tres millones de usuarios en los primeros meses. Para fines de ese año, recaudó u$s 13 millones de los mismos inversores que había apoyado a Amazon, Yahoo! y eBay. Siete años más tarde, la red sucumbió al éxito de competidores como Facebook o MySpace. Fue adquirida por la empresa de Internet asiática MOL Global. Friendster tiene el dudoso honor de ser el foco de un caso de estudio en Harvard sobre cómo no gestionar una empresa de tecnología. Hoy, Abrams dirige Socializr, un servicio web que ofrece invitaciones a eventos.
Max Levchin es oriundo de Kiev y se estableció en los Estados Unidos en 1991 con su familia. Licenciado en Ciencias de la Computación por la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, puede considerarse como un típico emprendedor serial con base académica. Fundó dos empresas que desarrollaron las herramientas de Internet NetMeridian Software y SponsorNet New Media. En 1998, creo Fieldlink, junto a John Bernard Powers y Peter Thiel, que, tras cambiar el nombre de la empresa a Confinity, desarrolló un servicio de pago por Internet que finalmente terminó convirtiéndose en PayPal. En 2004, con una inversión inicial de u$s 1 millón, Levchin fundó Slide, una firma con sede en San Francisco, que logró especializarse en aplicaciones para redes y despertar el interés de Google, que en 2009, compró la compañía por u$s 182 millones.
Marc Andreessen participó en varios otros proyectos antes de crear Ning, plataforma online que permite crear sitios y redes sociales. Mientras cursaba la carrera de licenciado en Informática en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, trabajó en IBM; colaboró en el National Center for Supercomputing Applications (NCSA) e intervino en la creación de Mosaic, el primer navegador gráfico para Windows. Además, fundó Netscape, el mítico navegador que, en 1995, utilizaba el 90% de los usuarios del mundo.

Creatividad asiática
Desde su infancia Greg Yuchang Tseng, mostraba facilidad por las ciencias y la matemática. Por eso, el taiwanés de origen, siguió la carrera de físico y matemático, en Harvard. Desde allí no sólo co escribió la guía The Harvard Entrepreneurs Club Guide to Starting Your Own Business sino que fundó Jumpstart Technologies y Crushlink, proyectos que fueron el paso previo a Tagged, la red social que apunta al público de 13 a 19 años.
Otro que apuntó a la adolescencia fue Randy Conrads. El ingeniero Industrial de la Oregon State University (EE.UU.) -con un MBA de la Pacific Lutheran University- desarrolló Classmates, en 1995, un sitio que mantiene en contacto a antiguos compañeros del colegio y la facultad.

Punto de partida
Otro asiático que aporvechó su paso por la academia y el mundo real para convertirse en emprendedor fue el indio Ramu Yalamanchi, licenciado en Ciencias de la Computación por la Universidad de Illinois. Pasó por empresas web como ClickOver y Sponsornet antes de fundar, en 2003, la red social hi5, que en su primer año logró seducir a 70 millones de usuarios.
Con sólo 15 y 17 años, durante las vacaciones de 2005, a Catherine y Dave Cook se les ocurrió armar una red social a partir del anuario del colegio. A las fotos y autógrafos, sumaron la posibilidad del contacto a través de una versión online. Pero, para crear MyYearbook.com, necesitaron del know-how de su hermano mayor, Geoff, por entonces, estudiante de Economía de Harvard y actual CEO de la empresa, quien aportó una visión más profesional.
Scott Heiferman, graduado de la Universidad de Iowa, fundó Meetup, una red social que facilita encuentros semanales entre grupos de personas con intereses comunes. El neoyorquino tuvo la idea de promover encuentros offline mientras leía Bowling Alone, un estudio del sociólogo Robert Putnam, de la Universidad de Harvard, que revelaba que los estadounidenses no interactuaban en sus comunidades como en décadas pasadas. Otro ejemplo de cómo la universidad, además de fuente de conocimiento y contacto, es el potencial punto de partida para una gran idea.
EL CRONISTA