“Existe mucha injusticia en el antidoping”

Posted on 2 octubre, 2012

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Por Juan Raúl Moncada
En su llegada a Santa Fe y convocado por la Unión de Trabajadores del Turf y Afines para disertar sobre Medicación en el Caballo Deportivo, el Dr. Arturo Baldini brindó, a una nutrida concurrencia, todos sus conocimientos en la materia.
—Una buena respuesta del público…
—Sí totalmente, estuve viendo la lista de los asistentes y había cuidadores, estudiantes, propietarios, veterinarios, así que fue muy lindo.
—¿No conocía el hipódromo de Santa Fe?.
—No. Y me impactó muy bien. Veo además que hay una infraestructura que es una lástima que esté desaprovechada. Me alegro por Utta que ha puesto el cuerpo para llevarla adelante, porque también hay una linda caballada y creo que esto va a caminar, poniéndole el hombro va a andar, de esto estoy seguro.
—Según su opinión, hay un importante grado de injusticia en el antidoping…
—Sí totalmente, pienso que las cosas se hacen decentemente, pero no están transparentadas para nosotros que las necesitamos. Y cuando digo nosotros no es que quiera saber cuáles son los procedimientos, sino que como veterinario, como propietario y como cuidador quiero conocer para que las reglas sean claras y de alguna manera se transparente. Por ejemplo: en cualquier parte del mundo tengo los tiempos de eliminación, los umbrales, y en mi país no me los dan, y eso es injusto. Lo que creo es que hay que transparentar, hay que cambiar los reglamentos.
—Hay también un mito que dice que en esta actividad se usan sustancias para tapar otras…
—Hoy creo que no hay droga que se pueda enmascarar. Por los métodos analíticos existentes, y lo digo por contactos que he tenido con laboratorios de investigación, no hay sustancia que se pueda escapar; si la buscan, la encuentran, de esto no hay dudas.
—Este es un país unitario, y en el turf también, por lo que en el interior en muy pocos lugares se hacen controles antidoping. ¿En qué cree que se está fallando?
—Yo creo que se deben hacer, porque no hay que dejar las cosas libradas al azar, pero te repito que hay que ofrecer a los que estamos relacionados con esto una reglamentación clara, hay que transparentar, informar sobre los umbrales de las medicaciones que incluso se usan a diario. Por eso es injusto el castigo si no hay reglas claras. Y hay que recordar algo: los caballos de más de cinco años alguna medicación necesitan para poder competir, porque son atletas y están muy expuestos, por lo que la edad los afecta, como también pasa con el hombre. En medicina humana también pasa —cuántos deportistas compiten infiltrados por ejemplo— pero hay otra reglamentación. Lo que sí hay que desterrar aquí es que la jeringa la tenga el cuidador; después de eso, ordenemos el resto.
—El deporte del turf ha sido pionero en casi todo, en lo bueno y en lo malo también. Me impactó un artículo que mostró de 1666 sobre el primer doping.
—Tuve la misma sensación cuando lo vi, lo encontré investigando, en una publicación de un diario inglés. Me llamó mucho la atención, porque resultó todo un hallazgo de casi 450 años atrás.
—El turf es pionero en control antidoping entonces…
—Sin dudas. En otras disciplinas también se ha hecho pero no creo que desde tan lejos en el tiempo. Pero hay que diferenciar, porque el caballo es un animal y no un ser humano. Además, la actualización sobre esto debe ser anual y la política antidopaje no tiene que ser para prohibir lo terapéutico, porque el caballo necesita medicación, pero hay que ordenarlo para decir esto sí y esto no.
—Me asombró también la cantidad de drogas conocidas.
—Son más de 665.000 drogas y en el caballo hay probadas cerca de 40.000, por lo que la variedad y el espectro es muy amplio. Siempre el control va a ir detrás, pero vayamos transparentando lo que conocemos. El laboratorio no puede convertirse en el cuco de la actividad, porque no puede castigarme por una reglamentación desactualizada sobre una droga terapéutica que en el mundo ya es vista de otra forma. Si queremos tener un turf de primer nivel, me pregunto por qué no cambiamos. En muchas ocasiones quise charlar con la gente del tema, pero no pude hacerlo. Hay que pensar en dos factores importantes: en el apostador y en el caballo. Sentarse, charlar y pensar qué se puede hacer entre todos, porque nadie es el dueño de la verdad.
—¿Qué lo decidió a dar este tipo de charlas aquí?
—Cuando empezamos a charlar con Utta me gustó mucho, porque salir a mostrar, a contar lo que uno sabe, a compartirlo en el interior… es ese federalismo del que habla Utta y que yo también viví hace 40 años y que sigo viviendo en la actualidad.
La frase suena contradictoria, pero Arturo Baldini se encarga de dar sus explicaciones sobre lo que hay que cambiar en cuanto a los estrictos controles que no permiten utilizar drogas que no ayudan al rendimiento, pero sí a la calidad de vida de los animales
EL LITORAL