Chávez gobernará Venezuela hasta 2019

Posted on 8 octubre, 2012

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Por María José Giovo
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ganó ayer su tercera reelección con amplio margen y extenderá su mandato a 20 años, tras recibir un espaldarazo a su plan de llevar la “revolución socialista” a un punto de no retorno en el polarizado país petrolero.
Según cifras definitivas del Consejo Nacional Electoral, el carismático Chávez se impuso con un 54,4% de los votos frente al 45% de su joven rival Henrique Capriles, quien se había convertido en la mejor oportunidad de la oposición para poner fin a 14 años de Gobierno chavista.
El aspirante opositor reconoció su derrota en las elecciones, que tuvieron una participación récord y se realizaron sin incidentes.
Miles de seguidores estallaron en júbilo a las puertas del palacio de Miraflores para festejar la victoria de su “Comandante”, una figura no ajena a las polémicas y a quien sus adversarios lo ven como un dictador en ciernes que ha llevado al límite el control económico del Estado.
Los venezolanos fueron a votar desde muy temprano y en toda la jornada electoral reinó un clima de tensión ante una serie de rumores que circularon sobre un posible no reconocimiento del oficialismo en caso de que el ganador fuera Capriles.
El gran temor estaba vinculado con los jóvenes llamados “tupamaru” que circulan en motocicletas y se los considera el “brazo armado” del oficialismo. Los rumores afirmaban que circulaban por los barrios amedrentando a la gente y los presionaba para que fueran a votar por Chávez. Son los mismos que dijjeron que iban a defender con las armas los votos.
Anoche todavía se percibía la tensión inclusive dentro de las filas chavistas preocupadas porque no consiguieron un triunfo aplastante como en el 2006. Esta nueva situación los enfrenta a las elecciones que se realizarán en diciembre y en las que saben que a Chávez no le resultará fácil ganar algunas gobernaciones.
Además ven a una oposición mucha más fuerte y más afianzada que antes. Aunque perdieron, lograron un caudal de votos significativo que los coloca en una posición de poder hacerle frente a Chávez en las próximas elecciones.
El otro tema de preocupación dentro del chavismo es la enfermedad del mandatario. Aunque durante la campaña prácticamente no se habló del tema, sus seguidores no saben cómo afectará al presidente este resultado en su salud y su estado de ánimo. Él sabe que de ahora en adelante, mantenerse en el poder le resultará cada vez más cuesta arriba. Y además, por su fuerte personalidad y carisma, no ha logrado designar un sucesor.
Con el respaldo que le dan las mayores reservas de petróleo del mundo, Chávez ha sido el contrapeso a la histórica influencia de Estados Unidos en la región, enarbolando la bandera del ‘antiimperialismo‘ que comparte con otros polémicos líderes mundiales como el iraní Mahmoud Ahmadinejad, el sirio Bashar al-Assad y el bielorruso Alexander Lukashenko.
Desde Cuba hasta Bolivia, sus aliados latinoamericanos respirarán aliviados por un triunfo que garantiza la continuidad los acuerdos que permiten que el vital crudo venezolano siga fluyendo a sus países en condiciones preferenciales.
Chávez exhibió al final de la campaña una inusual dosis de autocrítica, reconociendo fallas de gobierno y comprometiéndose a ser “mejor presidente” y a dialogar con la oposición si gana. Pero su difusa promesa de pasar un ‘poderoso cerrojo‘ para asegurar un viaje “sin retorno” hacia el estado socialista ha levantado las sospechas de sus adversarios, que temen un posible paquete de medidas o reformas radicales.
El líder bolivariano ha nacionalizado desde multimillonarios proyectos petroleros hasta pequeños comercios, lo que según la oposición destruyó al sector privado nacional y aumentó la dependencia de las importaciones de casi todo tipo de bienes.
Chávez promete elevar la producción petrolera un 25% en los próximos dos años, una meta con la que espera multiplicar los fondos para financiar sus crecientes “misiones” sociales, generar nuevas industrias y proseguir con sus acuerdos internacionales para forjar un frente socialista en la región.
EL CRONISTA