Revolución francesa en las bodegas de Burdeos

Posted on 15 octubre, 2012

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Jennifer Thompson
Podría producirse una revolución en los famosos viñedos de Burdeos, de donde surgen algunos de los vinos más caros del mundo.
La bodega Château Latour declaró que sólo venderá sus vinos cuando estén maduros y listos para beber, una decisión opuesta a lo que se viene haciendo desde hace décadas.
La cosecha 2011 será la última afectada al sistema en primeur, una práctica que consiste en probar el vino directamente desde los barriles de roble y venderlo a los comerciantes unos pocos meses después de cada vendimia: Sin embargo,la bebida no se entrega físicamente en botellas hasta otros dos años después para que los amantes del vino lo consuman recién varios abriles más tarde.
La decisión tomada por Château Latour representa “un fundamental cambio de mentalidad”, señaló un comerciante, y genera dudas sobre el valor de todo el sistema en primeur. Frédéric Engerer, presidente de Château Latour, comentó: “está casi en el ADN de Burdeos que se venda el vino antes de que sea embotellado; pero imaginemos algún ámbito en el que se pague un producto y haya que esperar diez años para la entrega”.
Según él, la alternativa que está adoptando Latour brindará a la bodega un panorama general más preciso sobre su vino, porque las degustaciones se harán recién cuando se lo considere listo para entregar, lo que para la cosecha de 2012 será cerca de 2019.
Con esta medida, la bodega también combate las imitaciones de vino. El problema de las botellas falsificadas aumentó con la llegada de los nuevos ricos que, sin experiencia alguna, comenzaron a coleccionar vino. El precio de la bebida de Burdeos de alta gama se incrementó debido a que la demanda se vio impulsada por los chinos y rusos fanáticos del vino. Se podrá conocer con seguridad la procedencia de una botella, que podría venderse por más de 1.000 libras y estuvo en guarda gran parte de una década, aseguró Engerer.
Si bien algunas fincas vitivinícolas de otras regiones productoras de vinos también aplican el sistema en primeur, es en Burdeos donde la práctica es la norma. El sistema funciona como los contratos de commodities para las bolsas de futuros de todo el mundo. Los bodegueros renuncian a las ganancias potenciales (si el vino termina siendo mejor a lo que sugería la primera cata) a cambio de la seguridad de un cash flow en el momento.
La pregunta es si Latour generará mayores ganancias reteniendo el vino sin venderlo durante más tiempo, aunque la bebida tenga un mayor valor tras una crianza apropiada.
Muchos dudan que esta medida se traduzca en mejores resultados netos.
EL CRONISTA